Bayer
Edificación y remodelación de sus nuevas infraestructuras en España.
La nueva edificación cuenta con 34.000 metros cuadrados como superficie de oficinas y consta de dos edificios de 17.000 metros cuadrados cada uno.
El primero fue ejecutado en 2004; y el segundo se entregó junto con un edificio anexo de convenciones y un parking subterráneo de 380 plazas.
La nueva sede, ubicada en Sant Joan Despí, destaca principalmente por sus innovadoras instalaciones basadas en aspectos medioambientales y en novedosas soluciones estructurales.
Los materiales utilizados para la construcción de ambos edificios contienen un alto porcentaje de reciclado, reflejado en los áridos de hormigón, los pilares metálicos y el aluminio en los montantes del muro cortina.
Otro de los avances ideados por Coperfil Construcción es el sistema de control por software de todas las instalaciones del edificio a través del cableado IP, dotándolo de una gestión inteligente.
Coperfil ha aportado a la edificación de ambos edificios la construcción de un muro cortina ventilado de doble piel que minimiza la incidencia de la radiación solar en el interior del edificio, con el consiguiente ahorro de consumo en la climatización.
La zona de oficinas se plantea diáfana de pilares, para proporcionar mayor flexibilidad en la distribución. En este sentido, la empresa ha introducido el concepto leasing depth, que mantiene una distancia entre el núcleo de las oficinas y la fachada de entre 11 y 15 metros.
El planteamiento de la fachada del nuevo edificio de oficinas de Bayer situado en Sant Joan Despí, parte de una sensibilización especial basada en el ahorro energético y confort climático, con una visión a largo plazo de la evolución del coste de la energía.
En este sentido, Coperfil utiliza un tipo de fachada modular ventilada de doble piel Dynamicwall de Technocladd que permite mantener una gran libertad estética y disponer de los controles térmicos, acústicos y luminosos integrados en la fachada.
Dado el volumen del edificio y su funcionalidad, se optó por un acristalamiento exterior de control solar, con un factor solar del orden del 30% situado en la piel exterior. En la interior, se combinaron zonas opacas con panel metálico y acristalamientos aislantes, manteniendo la cámara intermedia ventilada con sus filtros y controles de ventilación.
La separación entre la piel interior y exterior hace que, desde fuera, no sean visibles las diferentes texturas y funciones de la primera.Debido a estas características, la fachada exterior aporta un confort térmico y acústico extra, al mantener siempre la temperatura superficial interior muy próxima a la ambiente.